¡Ni un paso atrás!

Ante los últimos acontecimientos que han tenido lugar en nuestro país, especialmente la caída reciente del gobierno de Mariano Rajoy y la instauración de un nuevo ejecutivo “socialista”(partido en minoría en el Congreso) liderado por Pedro Sánchez, los y las comunistas de Ciudad Real nos hemos visto abocados a expresar públicamente nuestras conclusiones sobre la actual coyuntura política, y así orientar a todas las fuerzas progresistas trasformadoras en el nuevo escenario difícil que se avecina.

El triunfo de la moción de censura planteada por el ejecutivo socialista, apoyada por fuerzas progresistas como Unidos Podemos y también por fuerzas nacionalistas vascas y catalanas (fundamentalmente), ha constituido sin duda alguna un importante éxito para el pueblo español. No solo ha sido derrocado un gobierno profundamente corrupto y ladrón, sino tambiénmuy antipopular(y cuyas políticas eran dictadas por la oligarquía española y la Unión Europea)pues éste ha empobrecidohasta el extremo a la mayoría social trabajadora de nuestro país. Un ejemplo de ello son las políticas de precarización del empleo y la bajada de salarios.

Pero ¿y ahora qué? ¿La constitución del nuevo ejecutivo socialista va a revertir la situación crítica en la que se encuentra la clase obrera y el pueblo? ¿Va a solucionar el gobierno los principales problemas que afectan a los españoles y españolas?

No, por supuesto que no. El PSOE no es un partido de izquierdas, sino uno más de los diversos partidos al servicio de la oligarquía española (como lo son también Ciudadanos y el Partido Popular); los “socialistas”ya no engañan a nadie… Todos y todas sabemos que el Partido Socialista Obrero Español hace ya mucho tiempo que abandonó las políticas progresistas, hasta el punto de convertirse como es, a día de hoy, la pata izquierda del sistema económico y del régimen antidemocrático que nos oprime y explota (el capitalismo). Muy buenos ejemplos son la reforma laboral del 2010 ytambién la modificación unilateral del artículo 135 de la Constitución,que prioriza el pago de la deuda ilegítima a los derechos sociales de los y las ciudadanas españolas.

Detrás del golpe de mano que ha encumbrado al gobierno a los “socialistas” está la mano de las fuerzas de la oligarquía y sus lacayos, no nos engañemos. Hay que reconocer que la táctica de la oligarquía ha sido muy hábil: establecer un gobierno que hará poses de izquierday guiños a los sectores “progres” pero, en el fondo, éste es un continuador de las políticas neoliberales,que siempre han hecho desde que gobernarondicho sea de paso, y que no ponen en peligro los intereses de la oligarquía, siguiendo de esta forma los dictados de la misma a costa de empobrecer, más y más, a las capas medias y a la clase trabajadora española.

No es casualidad que ahora, cuando comenzaban a resurgir flujos de movilización (mujeres, pensionistas, obreros…), que llevaban tiempo en reflujo, los “socialistas” se hagan con el gobierno del Estado: los conocidos “apagafuegos” profesionales. Ya estamos comprobando como las fuerzas reaccionarias y sus lacayos “de izquierda” intentan desmovilizar y abortar los nuevos ciclos movilizadores que están desarrollándose. Alguien debe allanarle el paso a Albert Rivera en un futuro cercano…

¿Y qué hacen las fuerzas progresistas y de izquierda mientras esto sucede? Embriagadaséstas aun de triunfalismo,continúan estando a la zaga de los acontecimientos y prefieren ver los hechos pasar… dejando hacer y deshacer a la oligarquía que explota al pueblo y vende su patria a países extranjeros…

Esto no puede continuar así, vamos de derrota en derrota, esta dinámica ha de ser cambiada, tenemos querevertirla y marcar nosotros mismos el ritmo. Es momento de pasar a la ofensiva, de llevar el conflicto a los centros de trabajo y a las calles.No podemos volver a dejar desvalidos a los y las trabajadoras ¿Pero cómo lo hacemos? ¿Qué deben hacer las fuerzas progresistas y populares en este nuevo contexto?

No hay que desistir en la lucha, debemos seguir construyendo Poder Popular, solo así podremos poner fin a las políticas oligárquicas neoliberales y recuperar los derechos laborales y democráticos que nos han arrebatado en las últimas décadas.Tenemos que hacer una oposición de izquierdas al gobierno “socialista” y no solo presionarle en las instituciones, sino también en las calles (y a la patronal en los centros de trabajo). Esta es la fórmula exitosa que están poniendo en prácticalas fuerzas progresistas de nuestra vecina Portugal, liderada (como no podía de ser de otra forma) por los y las comunistas portugueses.No está de más recordar que la democracia no es solo votar cada 4 años sino también la participación activa de las masas en la vida política y sin duda luchar por los derechos arrebatados es una forma de participación en el ámbito político fundamental.

Por otro lado, entrar en un gobierno con el PSOE no es una opción, de hecho sería la peor opción a tomar.Y existen multitud de ejemplos históricos como el caso francés e italiano, donde las fuerzas de izquierdas han salido trasquiladas siempre al ceder ante las presiones de la patronal y los “socialistas” en ejecutivos de coalición (“de izquierdas”). Además, por si fuera poco, la experiencia histórica también nos ha demostrado que incluso teniendo el gobierno o una mayoría parlamentaria (o ambas) no significa tener el poder, el caso reciente de Grecia es un buen ejemplo. Sin un contrapoder fuerte en los centros de trabajo y en las calles, y sin atacar a las bases socioeconómicas del poder, seremos incapaces de ejecutar políticas progresistas y mucho de resistir los envites y presiones de la oligarquía española y foránea.

En definitiva, es el momento de apostar por la movilización y el conflicto tanto en los centros de trabajo (Capital-Trabajo) como en las calles(Oligarquía-Pueblo). Ningún derecho nos lo han regalado, todos ellos han sido arrancados mediante la lucha contra la oligarquía y los sucesivos gobiernos al servicio de la patronal; negociar mejoras inmediatas para los obreros y obreras es necesario e indispensable, pero si no tenemos el respaldo de miles de trabajadores y trabajadoras detrás, difícilmente estaremos en condiciones de conquistar nuestros derechos, derechos para todos y todas, y que debemos defender con uñas y dientes sin bajar la guardia.

Desde el Partido Comunista de Ciudad Real, queremos trasmitir a las fuerzas políticasprogresistas, a las organizaciones sindicales, a los trabajadores y trabajadoras en general, a los y las pensionistas, a las mujeres, etc. que estamos con ellos. Es el momento de agitar y organizar a las masas para prepararnos y golpear todos y todas juntos hasta recuperar todos los derechos que nos corresponden e instaurar un nuevo régimen que salvaguarde los intereses de las clases populares y trabajadoras:la República Democrática Española.