El PCE respalda la manifestación contra las macrogranjas que tendrá lugar el domingo 17 en Cuenca 

Reclamamos un modelo económico planificado «que ponga cabeza y control sobre la producción y no dependa de un empresario y su influencia sobre el gobierno regional».

(Cuenca, 15 de noviembre de 2019). Desde el Partido Comunista de España (PCE) en Cuenca expresamos nuestro apoyo a la convocatoria de manifestación por parte de la plataforma Pueblos Vivos contra el modelo de ganadería industrial intensiva que promueve la Junta de Comunidades dirigida por el PSOE. La manifestación tendrá lugar el próximo domingo 17 de noviembre a las 12h. y partirá de la estación de ferrocarril convencional.

Las y los comunistas consideramos que el modelo intensivo de ganadería, conocido como macrogranjas, «no hace más que agravar los problemas de despoblación que asolan la provincia, a instancias de la industria cárnica». Recalcamos las falsas promesas de empleo, «puesto que una granja de engorde puede funcionar con un único trabajador, por muchas cabezas de ganado que contenga. Además, la industria cárnica, que es quien impulsa estas instalaciones (Incarlopsa pretende que haya 1 millón de cabezas de gorrino en torno a su matadero) sigue manteniendo sus plantillas en la más absoluta precariedad».

El ejemplo más claro es Frivall, en Villar de Olalla, donde la mayor parte del personal sigue siendo falso autónomo a pesar de las sentencias ganadas por los sindicatos y por la inspección de trabajo para que se les contrate como personal de plantilla. «Incluso continúan con las falsas cooperativas para eludir las leyes laborales». «Todo ello por no hablar de las interminables horas extra, y los contratos basura por obra y servicio, o temporales de 6 meses en 6 meses que nunca acaban en fijo, práctica habitual en Incarlopsa».

Desde el Partido Comunista señalamos la contradicción que suponen las macrogranjas respecto a otros modelos de economía sostenible, «donde una macrogranja con un único operario puede acabar destruyendo muchos otros puestos de trabajo a causa de los malos olores». También cabe destacar los problemas medioambientales que suponen en cuanto a «la nula gestión que se hace de los purines y la contaminación de acuíferos, que impide que en muchos pueblos de Cuenca se pueda beber agua del grifo». OTro de los puntos más críticos es el malestar animal, «con los gorrinos hacinados y atiborrados de antibióticos para facilitar su engorde».

En el PCE apostamos por un «modelo económico planificado», que ponga cabeza y control sobre la producción y que no dependa «del poder económico de un empresario y su capacidad de influencia sobre el gobierno de turno». Un modelo que permita «el retorno al medio rural» y que evite que la gente joven tenga que emigrar a las ciudades, «que colapsan en cuanto a contaminación, vivienda o movilidad, mientras que los pueblos están cada vez más vacíos».